Por fin, Canelo se metió debajo del sofá. Lucas se tumbó en el suelo y metió la mano derecha. Nada. Probó con la mano izquierda. ¡Algo crujiente! Era el papel dorado del turrón… pero vacío.
Por fin, Canelo se metió debajo del sofá. Lucas se tumbó en el suelo y metió la mano derecha. Nada. Probó con la mano izquierda. ¡Algo crujiente! Era el papel dorado del turrón… pero vacío.